vacaciones

¡ Por fin llegaron las deseadas vacaciones! Me olvido del trabajo, de los problemas, puro relax…… No,no,no, estáis muy equivocados.

Cuando por fin te levantas el primer día de vacaciones todavía sigues enganchado a tu trabajo y te cuesta un par de días desconectarte. Luego pasas a mirar la casa con detenimiento y dices, pues una limpieza general no la vendría mal. Luego quieres quedar con todo el mundo y te faltan días para organizar tu agenda, y ¡ Ah ! Quieres irte unos días fuera a cambiar de aires, a la playa o la montaña.

Todo esto está muy bien, pero, ¿no estas escapando un poco de ti mismo/a? Las vacaciones es el mejor momento para sentarse con uno,con la vorágine del día a día lo vamos dejando un poco de lado y claro si no eres consciente de ello, de repente, te vienen los roces con tu pareja o con tu madre, o te pica un bicho al que eres alérgica y no lo sabias.

Y no os creáis que yo soy Séneca, por que acabo de llegar a esta conclusión en mi primer día de vacaciones. Casi cumplo todos los puntos, menos en lo de discutir y el bicho, pero, estos mosquitos que hambre tienen….

En resumen, que son las mil y hoy me eche una siesta en fases… haz un hueco en tu agenda para ti, para escucharte, mimarte y preguntarte en que te has abandonado, retomar algo que habías dejado colgado por ahí, se te pueden ocurir montones de cosas.

Quiérete y disfruta de esas merecidas vacaciones, pero desde tu ser, no desde la evasión.

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