El final del verano

El final del verano llegó, y tu partirás.

Hoy es el primer lunes de agosto que hace fresco y a la vez es el ultimo lunes del mes. Parecía que no iba a acabar nunca, la ola de calor duró mas de lo normal y las noches eran interminables, será el cambio climático,será.

Como todos los finales del verano me pongo nostálgica y un poco melancólica, normalmente me suele suceder a partir del 15 pero como no dejaba de hacer calor solo estaba malhumorada y cansada de no dormir por la noche.

Recuerdo los veranos de mi infancia y adolescencia,esos que duraban 3 meses, y me doy cuenta de que ahora de adultos, no sabemos disfrutar de esos 15 escasos días que nos da nuestro trabajo. Queremos ver muchas cosas,estar en muchos sitios a la vez, pero lo único que conseguimos es volver a casa mas cansados que cuando nos fuimos.

El verdadero verano es rutinario, pero una rutina que gusta, que la disfrutas. Levantarte tarde y desayunar, ir a la playa, piscina o montaña pero sin prisa, llegar a casa y comer, con una buena sobremesa de café y buena charla,y tu siesta.

En casa de mi abuela después de comer y recoger la cocina la casa se paralizaba. De 4 a 7 solo se oían a las moscas. Yo no era muy de siestas y estaba zascandileando por el patio entrando y saliendo y como las puertas se cerraban para que no entrara el calor,me la pasaba abriendo y cerrando,chirrido y ¡pum!, chirrido y ¡pum!. Mi abuela siempre decía “ Que siesta nos has dao ”

Por la tarde, una duchita y a dar una vuelta y tomarte algo en una terraza y disfrutar de la noche.

Hoy me sorprendí con estos pensamientos cuando fui a ver a mi Madre. Recogí un paquete de Amazón con unas luces para la bici, que es mas veraniego que hacer una ruta nocturna…

Y cuando estaba abriendo el paquete, una voz salió del fondo de mi mente, era mi padre preguntando – ¿Que has comprao?

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