Señales de por ahí…

Sí, soy la tonta que cree en el pensamiento mágico, hierbas medicinales, señales del universo, cartas astrales… esa soy yo. Pero ayer, con la puerta del conductor abierta y mis cosas puestas en el asiento, fui a meter algo al maletero y al cerrarle, mi bolso saltó de un brinco del asiento al suelo del parking de mi trabajo. El impulso de la puerta que hizo que el bolso perdiese el equilibrio, pensé… Que sé yo, por darle una explicación lógica. Cuando llegué al parking de mi casa quise repetir la operación, el bolso en el asiento, pegué el portazo con la puerta trasera y ¿qué pasó? Nada. Pensé que eran cosas mías, el bolso estaría mal colocado y cayó por su peso… aunque yo juraría que saltó como saltaba mi perra cuando quería salir del coche, dando impulso. Hoy me encontraba mal ya desde la mañana, como mareada. Fui bandeando la situación como pude, pero cuando iba en el coche camino al trabajo me asusté, los ojos se me cerraban y no era por sueño. Hice el trayecto como pude, pero al aparcar pedí al universo que me lo pusiese fácil y no tuviese que maniobrar mucho, no me veía capaz. Encontré dos plazas vacías y aparqué de frente. Gracias universo. Como me estaba encontrado bastante mal fui al médico de mi empresa y me midió la tensión, la tenía alta. Me dio una pastilla y cuando me encontré un poco mejor me fui despacito a casa. La verdad es que estoy como si me hubiese pasado un camión por encima y como soy una hierbas, los Reels que me aparecen en Instagram son de decoración, humor y temas de hierbas, así en general. Uno de ellos me ponía, «pídele una señal al universo, modo de empleo»… y yo pedí que fuese en sueños y el mensaje claro, que eso de las metáforas y cosas de libre interpretación, pues no. El ordenador estaba con la pantalla apagada, moví el ratón y ¿qué me encuentro? La pestaña con el blog abierta y,

pio pio que yo no he sido, ya que no escribía nada desde noviembre creyendo que había perdido la forma de entrar a volver a escribir.

Pues aquí estoy, si esto no es una señal, que venga Dios y lo vea.

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