Si no me acuerdo no pasó. Esa es una frase que se la he oído a muchas amigas y es mas antigua que la canción de Thalia.
Si alguien se emborracha solo con alcohol,al día siguiente se acuerda de casi todo, a no ser que te desmayes por un coma etílico. Nunca me ha pasado, solo he llegado a mi casa y se me han caido 3 veces las llaves antes de meterlas en la cerradura.
He tenido amigas que al recordar lo de la noche anterior dicen : Tía de eso no me acuerdo. ¡ Mentiraaaaaaaagggghhh! Me podría quedar afónica gritándolo. Que te de vergüenza cuando te morreaste con medio bar y te subiste encima del altavoz vale, pero de ahí a que no te acuerdes…
Se pueden tener pequeñas lagunas mentales, como cuando estas meando en un bar y estas con el bolso colgado del cuello, con una pierna sujetando la puerta porque no había pestillo, haciendo equilibrios para no tocar la tapa del water y te quedas medio dormida con la cabeza apoyada en la puerta, y no sabes cuanto tiempo has pasado en esa posición,pase.
Y entro en modo confesiones, que aquí cambio el nombre del blog a memorias de un bizcochito borracho (en otra ocasión contaré de donde viene eso, pero ir pensando muy mal…)
Si, confieso que ha habido sábados que me he bebido hasta el agua de los floreros, y al día siguiente también me la he bebido, se necesita mucha agua para pasar la resaca.
Mis primeros pinitos con el alcohol empezaron con el martini con limón, pasando por el Cua-cua (licor 43 con cointreau, asqueroso,no lo probéis) después al whisky con cocacola y cuando el olor de este me recordaba a la resaca del domingo, me pasé al ron añejo, también con cocacola. Después los mojitos, caipiriñas, etc. El modus operandi como habéis visto, es cambiar de licor cuando este te recordaba al vómito de las 5 de la mañana.
Ya no bebo. Solo de forma ocasional, un poco de vino blanco en la comida y ya. No me gusta recordarme en esos estados lamentables.
En una cena de empresa estuve bailando como una loca toda la noche, al día siguiente, un compañero iba diciendo por ahí que vaya pedo llevaba. Fui a él y le dije: si estuviese pedo no hubiese dado dos pasos de baile sin dar un traspiés, puede haber diversión con una cerveza cero-cero.
Como dice el Gran Wyoming,” el alcohol me debe mucho, me he gastado mucho dinero en él.”
Y es que encima está carísmo, aunque hace años que no me tomo un cubata, la ultima vez ya rondaba los 10 euros.
Hizo su labor, me sirvió para desinhibirme, me daba el empujón para hacer las cosas que no me atrevía a hacer sobria.
Ahora no lo necesito, hago lo que quiero de forma serena, y lo disfruto más.
Por eso sé,que solo con alcohol no tienes perdida de memoria al día siguiente, te puedes arrepentir de cosas que digiste, que normalmente siempre se las decías a las personas que mas te importaban.
De cosas que he hecho no me arrepiento, casi me arrepiento mas de las que no hice por el que dirán, porque al final lo hagas o no, te van ha decir que eres una puta igualmente. Si te lo van a llamar, que lo hagan con razón.