El mensaje

El mensaje te llega cuando estás mentalmente disponible a escucharlo, me explico.

Desde pequeños estamos bombardeados de mensajes, positivos y negativos, de la familia o del exterior. Algunos de esos mensajes calan dentro de nosotros, igualmente de forma positiva o negativa. Con unos avanzas y con otros puedes acabar en terapia porque te han hecho muy difícil la existencia.

Luego están los mensajes motivacionales, charlas Ted, o algún gurú de turno que te repite una y otra vez como cambiar tu vida para ser feliz.

En estos últimos días, me han llegado varios mensajes, no creo en las casualidades, uno era de un chico con parálisis cerebral que le han operado ya 50 veces y otro de una película que llevaba para verla mucho tiempo, pero nunca encontraba el momento, se llama Nyad.

Hay gente que se queda en la superficie, se emociona con la positividad de Roque, su valor y coraje o la sra mayor que cruzó el mar con la ayuda de sus brazos y piernas y luego lo olvidan y vuelven a sus pequeñas miserias sin que el mensaje les calara algo.

Oyendo a Roque me vienen las creencias budistas de vivir en el ahora, sin descuidar el mañana. ¡Actitud positiva siempre! Es que esa frase es de enmarcar. Me emocionó su entrevista, de como se tomaba la vida él y su familia. Y ahí lo entendí todo. Roque es un ángel, que viene a darnos un mensaje, positividad hacia la adversidad y fluir ante las cosas que puedan ocurrir y no podamos controlar.

Cuando vi la película basada en la nadadora Diana Nyad, que realmente desconocía la vida y logros deportivos de ella, me cautivó. Una mujer que ha dedicado toda su vida al deporte, que se da cuenta de que la edad de las velas de la tarta no le representan, y que todavía tiene mucho que decir. Tiene un reto que cumplir antes de abandonar esta existencia y es nadar en mar abierto entre Cuba y Estados Unidos. Si ella pudo con 65 años, ¿Cómo no voy a poder yo con 52?

Por eso digo que son ángeles, y no por eso quiero decir que sean perfectos, o que haya que idolatrarlos como seres sobrenaturales, son humanos, con sus egos, sus defectos, y sus virtudes.

Y hay muchísimos mensajes que todavía tengo que asimilar, amor propio, liderazgo, como dirigirte a los demás y como quieres que se dirijan a ti…

Y si miramos a nuestro alrededor estamos rodeados de ellos, vienen a darnos fuerza, positividad, coraje, a no rendirnos nunca, y no es casual que todos tengan una minusvalía o una edad en la que tendrías que estar pensando en la jubilación, su ejemplo es su propia vida, no puedes predicar algo que tú no has vivido en tus propias carnes. Ellos no piden ciega admiración ni lástima, quieren que te mires en el espejo y te digas: yo puedo.

Escuchar sin juzgar

María y Lola se conocen desde el instituto, han sido siempre como uña y carne, iban a clase juntas, salían de compras juntas, los fines de semana iban a la discoteca, el martini con limón, los bailes, las risas en el cuarto de baño, los ligoteos con unos y con otros, hasta que María se echó novio.

Poco a poco se fueron distanciando, María quería hacer más cosas en pareja y siempre le decía a Lola que si tuviese ella novio, podrían salir los 4 juntos. Lola no le apetecía echarse novio en ese momento, y echaba mucho de menos a su amiga del alma.

María solo llamaba a Lola para contarle sus penas. Cuando había discutido con su novio, quedaban a tomar un café. María decía que él era un egoísta, que le iba a dejar y Lola, con toda su buena intención, le decía que ella valía mucho y se merecía algo mejor. María había tenido sesión gratis de psicólogo y Lola se iba a casa cansada y con unos problemas que no eran suyos.

Al día siguiente, Lola llamó a María, para ver qué tal estaba. María estaba pletórica, muerta de amor por su chico, su alma gemela decía. -Pero, María, ¿si me dijiste que era un egoísta, que no te merecía?

– ¿Yo te he dicho tal cosa? ¡Mentira! Luis fue superatento, me pidió perdón y me invitó a comer a un sitio superromántico. Lola, lo que tienes que hacer es echarte novio y no ser tan amargada y envidiosa.

María y Lola poco a poco fueron dejando de ser amigas; ya prácticamente no se hablan.

Jorge y Mario son amigos de colegio, como Paco, el Chino y Manuel. Los primeros cigarros, los primeros pedos, todo lo hicieron juntos. Pero ellos dos siempre han tenido más conexión.


Jorge mandó un WhatsApp a Mario, «María y yo lo hemos dejado». Al cabo de una hora, Mario estaba llamando a la puerta de Jorge con unas latas de cerveza y unas patatas fritas de la churrería de la esquina.

Entre lata y lata, Jorge, entre sollozos, le contaba a su amigo sus tristezas, de que se había dado cuenta de muchas cosas, que quería mucho a María, pero ya era demasiado tarde.

Mario, en silencio, bebía su cerveza y abría una lata a su amigo cuando se terminaba la anterior, asentía y daba pequeñas palmaditas a su amigo en el hombro.

De repente hubo un silencio incómodo, en ese momento Jorge se sonaba la nariz con un clínex.

Mario apuró la cerveza levantándose del sofá y le dijo a Mario. -Mañana he quedado con estos para ir a pescar a la charca. ¿Te vienes? Jorge dijo:- Pero si no tengo caña…

-Da igual, yo te dejo una y total, para lo que pescamos …. Ja ja, ja. Y ves cómo ha tuneado el chino su coche, lo que nos pudimos reír el otro día. Mañana a las 5 te estoy llamando a la puerta, que hay que ir tempranito a pillar sitio.

Se dieron un largo abrazo, y Mario le recordó: – A las 5 estoy aquí y si estás en la cama te saco de los pelos, ¿ehhh? Dándole una palmada en la cara y otro abrazo, se despidieron.

No hay que ser muy listos para saber que, a día de hoy, siguen siendo buenos amigos.

No todos los hombres son como ellos, porque a las mujeres nos enseñaron a comunicarnos y nos dieron permiso para llorar, pero a los hombres no.

Quizás tengamos que aprender nosotras de ellos y ellos de nosotras. Ellos a hablar más, a expresar lo que sienten, y nosotras a hablar menos y a escuchar sin juzgar.

Ni machismo, ni feminismo

El movimiento feminista está haciendo un gran trabajo en estos días, hay muchas voces en contra y otras a favor. Es importante que sigan las reivindicaciones, pero hoy voy a romper una lanza a favor de los hombres.

El feminismo no existiría si no existiese el machismo, y tan importante es el empoderamiento de la mujer como la liberación del hombre del machismo.

El hombre lleva una gran carga desde que nace, no puede expresar sus emociones, tiene que ser el que mantenga a la familia, tiene que ganar un buen sueldo y tener un buen puesto de trabajo. Y si, estamos en el siglo XXI, pero estas ideas están tan incrustadas en el inconsciente colectivo que los chavales de 20 años tienen comportamientos más machistas que sus padres.

Si desde pequeños se les dice a los niños que no es de maricas llorar, que no hay que hacerse el fuerte, que si tu mujer gana más que tú no pasa nada, quizás tengamos una sociedad mas sana y mas igualitaria.

Si el niño juega con muñecas, no pasa nada, yo jugaba con mi hermano y mi primo a las chapas y nunca se me consideró un machirulo, y me gustan los hombres.

Cuántos hombres van a terapia porque perdieron a sus parejas o amistades por no saberse expresar, por no gritar a tiempo que les querían o por no abrazar a su amigo por miedo al que dirán.

Lo que estoy diciendo parece exagerado, pero está a la orden del día. Hay políticos que quieren alejarse tanto del hombre sensible, o como decía el Fary, del hombre blandengue, que en su insistencia de aparentar ser un macho-machote, se acerca mas al estereotipo de Macho-man homosexual. Con lo cual, le sale el tiro por la culata (ayyy que es que se les escapa el aceite hasta en las metáforas).

Lo mas pénoso es que todo está muy politizado, y en la izquierda se encuentran las feminazis,maricas y machirolas y en la derecha están los macho-machotes y las que salen diciendo que piensan comprar muñecas a sus hijas y camiones de bomberos a sus hijos.

En los cuadros del siglo XVIII, no distinguías a los príncipes de las princesas, los vestían con faldas y llevaban el pelo largo, el rosa y el azul solo eran colores.

Leí que el actor Daniel Craig ( el último James Bond ) le gustaba salir por ambientes gays, comentaba que se sentía muy a gusto e incluso ligaba más, con mujeres.

Como digo siempre, en el equilibrio está la virtud. El hombre se tiene que liberar del machismo aceptando su energía femenina. Sintiendo su vulnerabilidad, su empatía, su sensibilidad, su escucha. Nadie le va a quitar nada de lo que ya tiene, si es hetero, lo va a seguir siendo, pero aceptando sus dos energías por igual va a ser mas feliz, se va a sentir mas pleno con su entorno.

Podría decir que los hombres homosexuales no tienen problema con esto, pero tampoco están muy equilibrados, liberan tanto su lado femenino que se desbordan y entran en el drama, vamos, lo que nos pasa muchas veces a nosotras (que tampoco tenemos equilibradas nuestras energías).

Lo del equilibrio femenino y masculino de las mujeres lo dejaremos para otro momento, que el tema también es extenso, pero tengo que decir una cosa:

Me parece super sexy que un hombre se remangue la camisa para fregar los cacharros, ahí lo dejo.

Brilla conmigo

Hoy he visto la película “Ha nacido una estrella”. La tenía pendiente desde hace mucho, la verdad es que me daba pereza verla, he visto las 2 versiones anteriores, de la primera no me acuerdo muy bien, pero la de Barbara Streisand y kris kristofferson me encantó, aunque ha quedado un poco obsoleta, casi tiene mi edad… Pero ver una película que ya sabes como acaba… pues eso, que me la bajé hace tiempo y llevaba 1 año esperando en su carpetita para ser visualizada.

La historia de una luz que empieza a brillar y otra que se está apagando, no me parece atractiva y me entristece mucho. Quizá las cosas podrían haber sido de otra forma. El orgullo nos traiciona, y no nos deja ver que el amor es lo mas importante. Que hay que ceder, aunque perdamos un poco, pero por otro lado lo ganemos todo. Nos creemos que porque no tengamos la razón se va a desmoronar el mundo y no es así. Rectificar es de sabios. En el amor no puede haber ni orgullo ni ego.

El orgullo te hace ganar una batalla pero a la larga, pierdes la guerra.

Somos seres de luz y hemos venido a este mundo a brillar. Algunos brillamos como una luz led, intermedia y de bajo consumo, otros parecen las luces de navidad de Vigo y otros le ponemos una mampara negra porque nos da vergüenza.

En la amistad como en el amor, aceptar el brillo del otro es muy importante. Siempre pongo las dos cosas porque para mi, el amor es una amistad con sexo, no lo concibo de otra manera.

Las inseguridades hacen que nuestro brillo pierda fuerza y envidiar el brillo de los demás nos puede hacer mucho daño y de rebote hacer daño al prójimo. Te puedes autoboicotear pero también puedes boicotear a tu amiga/o o tu pareja impediéndole que brille.

Me encanta rodearme de gente brillante, con talento, no hace falta que sea artista ni nada parecido, simplemente que se le de bien hacer algo y lo haga de maravilla. Algunos lo pueden ver como una nimiedad pero, hay que pararse a observar, hay muchas luciérnagas sueltas.

Me gustaría que en el amor me pasase lo mismo.

Brilla conmigo e iluminemos el mundo.

Desapego

Dentro de nosotros habita un universo. Somos nuestro propio dios, labramos nuestro propio destino. Nacemos sabiendo que vamos a morir. Amamos sabiendo que vamos a perder. Y si no sigues estas reglas estas jodido.

Si crees en lo externo, que va a venir un dios a solucionarte los problemas, aferrarte a las cosas, posesiones materiales y atar al amor para que nunca se vaya de tu lado solo tendrás dolor y sufrimiento.

Cuesta llegar a este punto, y no, no he llegado al nirvana pero darte cuenta de estas cosas, es salud para tu mente.

Hay una frase que se repite en todas las páginas de espiritualidad : Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Es fácil decirlo y no tanto comprenderlo.

Cuando llevas un tiempo suficiente en este mundo, ves como las personas que están a tu lado un buen día desaparecen de forma física, pero siguen apareciendo en tus sueños y las sientes.

El dinero es una forma de tener una vida mas cómoda pero a la hora de la verdad, no sirve para nada y enmascara la felicidad, eso si, lo hace muy bien.

Antes me obsesionaba mas por temas materiales, casa, coche, trabajo. No digo que no me importen, pero hay que darles la autoridad justa.

Y el amor, ¡ahhh , el amor !. Todavía no sé si me he enamorado alguna vez, pero por mucho daño que me hayan hecho, no deseo el mal a ninguna persona que haya estado conmigo. A algunas las deseo que estén muy lejos de mi y no volverlas a ver en la vida y a otras moriría por volver a miralas a los ojos. Pero no tengo el control sobre eso.

Cuando he creído querer a alguien, cada pelea, cada desacuerdo me daba una angustia infernal, hacia todo lo posible para que esa persona no me abandonase, no se fuese de mi lado. Pero a la larga me he dado cuenta que si la persona se quiere ir se irá, sin no te vas tu antes. Y hagas lo que hagas, las discusiones hay que solucionarlas y no ceder aun sabiendo que la otra persona no tiene la razón y sentir que te la está imponiendo.

Tanto en la amistad como en el amor, si este sentimiento es sincero, llega un momento que hay que enterrar el hacha de guerra y fumar la pipa de la paz. Nadie tiene la razón absoluta, y sopesar entre quedar como balsa de aceite o pararte a pensar que puedes perder esa amistad es una buena razón para que el frágil lazo que une a las personas no se rompa.

Vivir con desapego es la mejor forma de vivir en equilibrio, naciste desnudo y de la misma manera dejarás este mundo.

Hay un proverbio que dice : Cuando acaba la partida, el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Canciones de amor

Todos recordamos nuestro primer amor y nuestra primera canción de amor, lo primero no lo pienso contar, la canción de amor es One de U2.

Los comienzos de los años 90 lo recuerdo como los mejores de mi vida, después ha habido otros buenos recuerdos, pero la inocencia y la avidez por la novedad solo la tienes una vez, cuando tienes 17.

Fueron tiempos muy divertidos, salia los viernes y los domingos por el centro de Madrid con una amiga del instituto,Moncloa, Arguelles, Malasaña,Bilbao… y los sábados cogía mi mochila y me tiraba 2 horas en el coche de linea, un autobús que paraba en todos los pueblos del sur, para llegar a casa de mi abuela, soltar la mochila e irme al “Torbellino”, como llamaba ella a la única discoteca del pueblo. Quedaba con mis primos para ir con ellos, una vez en la puerta ellos iban a lo suyo y yo me juntaba con mis amigas.

La diferencia entre el pueblo y Madrid es que en Madrid tenia que estar en casa a las 11 y media y en el pueblo llegaba a la 1 o las 2.

Recuerdo perfectamente como empezaba la sesión de el Torbellino, todo negro y con la canción de “in the air tonigh “ de Phill Collins y en el minuto 3 de la misma, con el solo de batería, se encendían las luces, y a partir de ahí, empezaba la noche.

Nosotras estábamos esperando que nos pusiesen nuestra canción para salir como locas a la pista y como nos pillase en el baño,casi salíamos con la gota a medio secar…. Tía, tía ¡ Vamos!

Todo era nuevo, el alcohol, los chicos, el pintalabios,el rimmel. Y al día siguiente, nos llamábamos por teléfono para rememorar los mejores momentos, que si ese te miró, lo que te dijo la otra. Mi Tía me chillaba – ¡ pero si os visteis ayer! Nos daba igual.

Muchas veces me tocó buscar la llave del candadito que pusieron a la rueda del teléfono para que no llamara, siempre la encontraba.

Lo mas importante de todo era el modelito que te ibas a poner, ahora lo llaman outfit, siempre queda mejor un anglicismo. Como no estuviesen lavados mis vaqueros favoritos ponía el grito en el cielo, mi madre me decía – es que no había ropa de color suficiente para hacer una lavadora- si me viese ahora mezclando todo en el mismo bombo… Muchas veces me tocó en viernes lavar el pantalón a mano, tenia que ser ese pantalón si o si, todo un drama.

Me pregunto como hubiese sido ser adolescente ahora, con todas las redes sociales que hay, estaría tan enganchada como las demás niñas, no somos tan diferentes. Eso si, se me hubiesen escapado menos ligues, que les daba el fijo y mi padre los ahuyentaba cuando cogía el teléfono, no se como se las apañaba pero siempre,llegaba antes que yo.

¿Y en la pandemia siendo adolescente? Lo hubiese pasado fatal, enganchada al zoom y al instagram todo el tiempo. Eso si, fiesta ilegal que hubiese habido, fiesta en la que me encontrarías allí.