Hoy he encendido la chimenea de mi casa. Así dicho parece una tontería pero, la casa se reformó completamente en el 98 del siglo pasado y la chimenea nunca se ha usado.
Tengo la gran suerte de vivir en la casa de mis abuelos, que fue después de mis tíos y ahora de mi madre.
La chimenea anteriormente estaba en la cocina, que hacía también de comedor,sala de estar, de recibir, el alma de la casa.
Recuerdo las navidades pegada a ella, mi tío ponía unos troncos enormes y tenias que salir al patio a refrescarte porque allí hacía un calor infernal.
Como he dicho antes, mi tío hizo una gran reforma, tiró todo y dejo solo la fachada. Puso calefacción central y la chimenea fue a parar a la buhardilla, pero se quedó de adorno.
Y hoy, no sé porqué, me ha dado el punto y la he encendido. He cogido la leña y el carbón de hacer barbacoas y la he liado parda.
Cuando la estaba encendiendo me he acordado de mi abuela diciéndome: niña que estas armando zorrera, abre la ventana.
Zorrera es cuando la combustión no se está haciendo correctamente y el humo sale por dentro de la casa y no por el tiro de la chimenea.
Cuando por fin la he puesto en marcha me han venido muchos recuerdos a la mente. Las mejillas me han vuelto arder como entonces, me he acordado de las chuletas de cordero que se asaban en nochebuena con las brasas.
La gente puede pensar que se enciende la chimenea y ya está, como un hecho puntual. Pero cuando se encendía todos los días era un ritual. En esta casa había dos, el de la chimenea y el del brasero.
Cuando nos íbamos a acostar, las ascuas que quedaban se juntaban y se tapaban con las cenizas para que no se apagasen del todo y no se liase parda. Al día siguiente, sacabas esas ascuas y las reservabas en un cubo metálico, limpiabas las cenizas, montabas la leña y utilizabas las ascuas para encender el fuego.
La movida del brasero se hacía en el patio, mas que nada porque se armaba una buena zorrera.
Igualmente se apartaban las ascuas, se tiraban las cenizas y se volvía a llenar el brasero con carbón de encina. Y aquí viene un dato curioso, con un tubo metálico del choped, si,si, cuando ibas a la charcutería y te ponian el choped de barra, que hace ya tanto tiempo que no como, que no sé si lo siguen poniendo así. Pues el tubo de choped lo ponía mi abuela encima del carbón y de las ascuas y lo rellenaba de astillas de madera y periódicos, esa mezcla echaba a arder y a modo volcán activaba todo el carbón del brasero.
Algunas veces echo de menos esas mañanas, cuando me levantaba y todo estaba en funcionamiento, le levantaba las faldas a la mesa y ahí estaba el calor y un vaso de leche con galletas maría me estaba esperando.