El espectáculo debe continuar

En los años 80 habían unos payasos que se llamaban los Hermanos Tonetti y uno de ellos se suicidó, yo tenia 9 años y la noticia me impactó mucho. A mi corta edad tuve que entender que la gente que hace reír no siempre está alegre, incluso todo lo contrario,como le pasaba a este hombre que llevaba algún tiempo con depresión.

Desde entonces los payasos me ponen muy triste.

Hay una opera que interpretó Pavarotti en la que también el protagonista es un payaso y tiene que ponerse su maquillaje y actuar, cuando lo que tiene es el corazón roto.La canción es “Vesti la Giubba” y dice: Ríe payaso, sobre tu amor destrozado. Cuando la escucho se me ponen los pelos como escarpias.

De todos es sabido el suicidio de Verónica Forqué, ahí se vio como el mundo del espectáculo, en este caso la televisión, es como un circo romano, cuanto mas sangre mas emoción.

Ella misma decía que las pastillas no eran la solución,que solo encubrían el problema. Desde el 2014 la pobre iba de cabeza hacia el precipicio, su divorcio, la muerte de su madre, su hija viviendo en otro país… Ya no es cuestión de a quien echar las culpas, por que lo primero que aprendes cuando vas a terapia es a responsabilizarte de tus propios problemas y del control que ejercemos en ellos. Cierto es, que, cuando le ocurre esto a una persona conocida impacta más, se hace más visible.

Nunca he entendido el tabú de este país con el suicidio, nunca se dice nada de él en las noticias, es como si no existiera. Que no hablan de ello por el efecto llamada, dicen. Vaya lumbreras a quien se le ocurrió semejante tontería. Porque el vecino de arriba se suicide no lo voy a hacer yo, tengo muchas cosas que hacer en esta vida.

Me entristece que sea de esta manera, pero la notoriedad de este evento hace que nos planteemos que estar deprimido es mas normal de lo que la gente cree y algunas personas tienen muchos motivos para estarlo, perdida de empleo, de la casa, familiares fallecidos. Y aquí seguimos, estoicos, como si no hubiese pasado nada. Luego extrañamente, nos empieza a doler la espalda y no sabemos de qué.

Lo que no dice la boca lo somatiza el cuerpo, si tu tienes una carga muy pesada, de la que no hablas a nadie, esa carga se hace literal, te duele la espalda de llevarla, como si fueses Atlas llevando la bola del mundo. Y cuando hablas y sueltas ese problema,sueles decir,¡ Que carga me he quitado de encima!

La terapia es necesaria, dejemos de estigmatizarla. No hace falta que estés deprimido, no hay que llegar a esos extremos. Pero si tu situación laboral no te satisface, si tus relaciones de pareja son una mierda y siempre acabas con el mismo tipo de hombre, si te llevas con tu padre o tu madre a matar o si no te hablas con la mitad de tu familia, pues a lo mejor, te lo tienes que hacer mirar.

Todos tenemos derecho a tener la mente sana y ser felices por nosotros mismos.

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