Sexo, mentiras y cintas de video

La película ya tiene unos añitos (1989). Aviso, la voy a destripar un poco.

Los protagonistas son 4: John, un yupi al más puro estilo ochentero, abogado, egoísta, mentiroso e infiel, su mujer, Ann, la perfecta esposa, guapa, discreta, conformista con su situación acomodada, Cyntia, la hermana de esta, extrovertida y sexualmente liberada y un amigo de la universidad del yupi, Graham, guapo a la par que enigmático.

El yupi pone los cuernos a su mujer con su hermana, el motivo de él, que está más salido que el pico una mesa y su mujer no satisface sus instintos (aunque yo creo que eso no le importa mucho, la verdad).Y el motivo de la cuñada es la envidia y cree que de esa forma se venga de la hermana guapa y perfecta. Ninguno de los dos son santos de mi devoción, egoístas y vacíos.

Ann va al psicólogo, que es hombre ¡Error! A los hombres que los escuchen hombres y a las mujeres que las escuchen mujeres. En este caso el psicólogo no se sabe si le sirve de mucha ayuda o no, pero de esa manera conocemos más el personaje de ella …

Cuando Graham regresa a la ciudad después de 9 años, pide a su antiguo amigo que lo acoja en su casa hasta que encuentre algún sitio donde vivir. John le dice que si, sin consultárselo antes a su mujer, total, para qué.

Ann se molesta y con razón, que de repente entre un extraño en su casa y encima le tiene que ayudar a encontrar piso, aun así acepta sumisamente. Mientras tanto, en su ausencia, su marido y su cuñada se lo montan en su casa.

Entre Graham y Ann se crea una extraña conexión, ella le confiesa que no tiene ningún interés por el sexo, y que no ha tenido nunca un orgasmo y él le confiesa que es impotente.

La hermana «díscola» siente mucha curiosidad por este nuevo personaje y aunque a su hermana Ann no le hace gracia ese interés, esta decide ir a hacer una visita a Graham a su piso.

Graham tiene un «pequeño vicio», graba a mujeres en video hablado de sexo, su primera vez, sus gustos y lo que ellas estén dispuestas a mostrarle, luego él, vuelve a ver estas cintas, buscando algún tipo de excitación voyerista.

La hermana de Ann ve esas cintas y pregunta para qué son, y de motu propio decide ser grabada y se masturba delante de él, se lo cuenta posteriormente a Ann, que se escandaliza, ya que no le parece bien el comportamiento ligero de su hermana.

Por un pendiente que aparece casualmente en la habitación de matrimonio, Ann descubre que es engañada y por quien. Y en un arrebato, no sé si de venganza, visita a Graham y le pide que le grabe también a ella.

Ann llega a su casa y su marido, acostumbrado a que ella esté esperando en casa, está removiendo Roma con Santiago para saber donde se encuentra.

Ann le pide tranquilamente el divorcio, sin escenas ni dramas. Cuando su marido se entera de que ha estado en casa de Graham y ha grabado una de sus cintas se muestra indignado, el infiel agraviado solo quiere venganza, su amigo le ha tocado «su propiedad».

El giro más importante para mí, es la cinta que graban Graham y Ann y que su marido ve con ansias de encontrar una infidelidad que oculte la suya y tenga una causa para su indignación de macho agraviado.

Graham pregunta a Ann, sobre sus pensamientos más íntimos, y descubren así, su atracción mutua, pero en un momento dado se da la vuelta a la tortilla y es Ann quien empieza a interrogarle, Graham queda sorprendido al perder el control de la situación y ser de repente, el observado. Tras un acoso verbal por parte de ella salen a relucir los miedos y frustraciones de él, y entonces, ocurre la magia, la escena más sensual y sexi de toda la cinta, como, con solo los dedos de ella tocándole el pelo, pueden excitar más que cualquier escena de sexo.

Creo que la idea central, lo que a mí me transmite, es la falsa sensación de los protagonistas en controlar la situación de sus vidas, aunque no tengan la felicidad completa. Los infieles con las mentiras que dan a los demás y a ellos mismos, la esposa perfecta que prefiere que todo siga igual antes de arriesgarse a modificar algo de su vida, aunque eso fuese para su bien y el mirón, que cree controlar su instinto depredador, mirando y grabando a mujeres extrañas, que muestran su mente y su cuerpo con la intención de agradar al varón que las observa.

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