Yo,mi,me,conmigo.

Esta es la época de mi vida que mas consciente soy de mi soledad, la estoy disfrutando como nunca, hay días buenos, días regulares y días que son la hostia el estar contigo misma.

Siempre me ha gustado estar sola, he tenido un mundo interior muy complejo, de pequeña me inventaba juegos, historias…

Coincidí poco tiempo para jugar con mis hermanos (mayores que yo), cuando yo era niña ellos eran adolescentes y estábamos a años luz.

Mientras eres pequeña vas sorteando estas soledades como puedes, unas veces estas con amigas del cole, otras con tus primos y otras jugando en el patio con mis cacharritos y hojas de hiedra,eso si, a la sombra,que las insolaciones son muy malas.

Cuando las hormonas empiezan a revolucionarse, lo de estar solo no se lleva tan bien, te apetece intercambiar conversaciones,besos,fluidos…

Luego llegan las parejas, que algunas veces estas mas sola en pareja que cuando no la tienes. La relación se rompe y ¡ Chas! vuelves al mercado.

Te apuntas a Tinder y tonteas a lo bestia, eso te da un subidón de autoestima tremendo, pero es mas falso que los filtros de Instagram.

Y te dices, sola estoy estupendamente, subo,bajo, vuelvo cuando quiero, estoy con quien me da la gana… Lo puedes mantener por un tiempo, pero eso no es estar sola, es estar mal acompañada.

Después de 2 relaciones y mucho Tinder (solo cuando estaba “sola”) me he dado cuenta quien es la soledad, una tía maja, se puede estar con ella.

Te das permiso a sentirte a ti mismo, a soltar tu miedo, tu rabia, tu tristeza, a disfrutar de ti, de tu compañía, de tus pensamientos y de tu cuerpo. No estas recluida en un convento,quedas con amigos pero no derrochas energía con extraños, a lo tonto.

Me ha costado relacionarme con mi cuerpo, siempre lo he tratado como algo sexual, algo externo,la mente por un lado y el cuerpo por otro. Ahora lo trato de otra manera, con amor, con sensualidad,me siento mas conectada física y emocionalmente.

Recomiendo encarecidamente un momento spa contigo misma, a solas: tu, agua caliente, automasaje, sentir y disfrutar.

Suena a cliché pero, ¿Quíen mejor para darte placer que tú mismo?

La huida

El otro día volví a ver Desayuno con Diamantes, con Audrey Hepburn y George Peppard, guapisimos los dos. Aviso, hay spoilers, la película es un clásico de 1962 con lo cual,quien no la ha visto, es porque no ha querido.

Todos sabemos de que va, una joven de provincias que va a Nueva York a buscar fortuna o fortunas mas bien, que le dan 50 $ por ir al tocador y un prometedor escritor que no escribe y que le mantiene una mujer rica. Vamos, que no se ve en la película por la censura de la época, pero en resumen, ella era una puta y él un Gigoló.

El trasfondo con el que yo vi esta vez la película, fue otro totalmente distinto al de otras veces,la ponen como comedia romántica pero es un dramón y de los buenos. Me viene muy bien para entender los apegos en el tema de pareja que me enseñan en mis sesiones de terapia.

Ella es un apego evasivo de libro, huye de su pasado, de una vida misera y sin glamur, no quiere apegarse a nada y ni a nadie, por no querer poseer, no pone nombre ni a su gato. A él no le agrada especialmente la vida que lleva, pero hasta que la conoce a ella y se enamora de su vulnerabilidad ,no decide cambiar y dar un paso hacia delante.El es un apego seguro. Pero seguro, seguro, que ya puede ver que la otra es mas variable que una veleta que ahí sigue, estoico como una estaca. El cree que puede ayudarla, pero la historia está si ella se quiere dejar ayudar o no.

Dicen que Truman Capote pensó en Marilyn Monroe para el papel, pero a esta le aconsejaron que no le vendría bien para su carrera hacer de dama de compañía….vamos, como si los papeles que le dieron a la mujer fuesen mejor que ese, que se pasaba la vida haciendo de rubia tonta y frívola,cuando no lo era.

El papel del escritor en la novela homónima era como una especie de alter ego de Truman Capote, que era abiertamente homosexual. ¿Una puta y un maricón? ¡ Vamos hombre! En el Hollywood de esa época los gays no tenían papeles principales. Que yo recuerde,así a bote pronto, con esos mismos roles, solo se me ocurre la película Cabaret, que era una cabaretera alocada y un escritor que estaba con la puerta del armario a medio abrir y ya corría el año 1972. En España no se abrió el armario hasta el 78 y poco a poco, que le faltaba 3 en 1.

Volviendo a la película que tiene una fotografía fantástica y una banda sonora que se te clava en la memoria y no sale.

Al final, la huidiza recogió a su gato perdido, y se dejó querer por ese hombre que era todo lo contrario a ella, se comprarían una casa, un coche y le pondrían nombre al minino. Otro final feliz.

La realidad es que no tienes que esperar a que vengan a rescatarte,y que tú, tienes que ser tu propia estaca, que te dé ese apego seguro.

Canciones de amor

Todos recordamos nuestro primer amor y nuestra primera canción de amor, lo primero no lo pienso contar, la canción de amor es One de U2.

Los comienzos de los años 90 lo recuerdo como los mejores de mi vida, después ha habido otros buenos recuerdos, pero la inocencia y la avidez por la novedad solo la tienes una vez, cuando tienes 17.

Fueron tiempos muy divertidos, salia los viernes y los domingos por el centro de Madrid con una amiga del instituto,Moncloa, Arguelles, Malasaña,Bilbao… y los sábados cogía mi mochila y me tiraba 2 horas en el coche de linea, un autobús que paraba en todos los pueblos del sur, para llegar a casa de mi abuela, soltar la mochila e irme al “Torbellino”, como llamaba ella a la única discoteca del pueblo. Quedaba con mis primos para ir con ellos, una vez en la puerta ellos iban a lo suyo y yo me juntaba con mis amigas.

La diferencia entre el pueblo y Madrid es que en Madrid tenia que estar en casa a las 11 y media y en el pueblo llegaba a la 1 o las 2.

Recuerdo perfectamente como empezaba la sesión de el Torbellino, todo negro y con la canción de “in the air tonigh “ de Phill Collins y en el minuto 3 de la misma, con el solo de batería, se encendían las luces, y a partir de ahí, empezaba la noche.

Nosotras estábamos esperando que nos pusiesen nuestra canción para salir como locas a la pista y como nos pillase en el baño,casi salíamos con la gota a medio secar…. Tía, tía ¡ Vamos!

Todo era nuevo, el alcohol, los chicos, el pintalabios,el rimmel. Y al día siguiente, nos llamábamos por teléfono para rememorar los mejores momentos, que si ese te miró, lo que te dijo la otra. Mi Tía me chillaba – ¡ pero si os visteis ayer! Nos daba igual.

Muchas veces me tocó buscar la llave del candadito que pusieron a la rueda del teléfono para que no llamara, siempre la encontraba.

Lo mas importante de todo era el modelito que te ibas a poner, ahora lo llaman outfit, siempre queda mejor un anglicismo. Como no estuviesen lavados mis vaqueros favoritos ponía el grito en el cielo, mi madre me decía – es que no había ropa de color suficiente para hacer una lavadora- si me viese ahora mezclando todo en el mismo bombo… Muchas veces me tocó en viernes lavar el pantalón a mano, tenia que ser ese pantalón si o si, todo un drama.

Me pregunto como hubiese sido ser adolescente ahora, con todas las redes sociales que hay, estaría tan enganchada como las demás niñas, no somos tan diferentes. Eso si, se me hubiesen escapado menos ligues, que les daba el fijo y mi padre los ahuyentaba cuando cogía el teléfono, no se como se las apañaba pero siempre,llegaba antes que yo.

¿Y en la pandemia siendo adolescente? Lo hubiese pasado fatal, enganchada al zoom y al instagram todo el tiempo. Eso si, fiesta ilegal que hubiese habido, fiesta en la que me encontrarías allí.

Dia de todos los santos

Según la tradición en mi casa la noche del 31 de octubre no se salia, era una noche seria, de recogimiento. Mi abuela puso el grito en el cielo la primera vez que me vio pintada y saliendo a divertirme.

No soy muy de Halloween pero si me gustan otras tradiciones mas ancestrales como el Samhain celta o la Santa Compaña gallega.

Cuando mi madre era pequeña, se pasaba la noche al rededor del fuego contando historias,las campanas de la iglesia tocaban a muerto toda la noche, yo solo las he oído una vez, en el entierro de mi abuela, y ese gong grave se te mete hasta las entrañas, eso si da miedito. Mi historia favorita para esa noche es “El monte de las animas» de Gustavo Adolfo Becquer, también me gustan las historias de Edgar Alan Poe.

De mis familiares muertos me acuerdo todos los días y sueño con ellos por la noche, pero lo que si quiero rendir un homenaje , a mis hijos no natos.

Hasta que mi madre no me reveló la historia de mi bisabuela, que ya la conté anteriormente en la entrada dedicada a mi abuela, yo no sabia que mi creencia inconsciente de que los hijos traían problemas a la pareja venia de ahí.

Desde muy pequeña no quise tenerlos, me decía voy a dejar de ser virgen a los 18 y me iré de casa a los 19 y no pienso tener hijos. No me fui de casa hasta los 27.

Con mi primer novio tuvimos un pinchazo, él me dijo que se hacia responsable si me quedaba embarazada, cosa que agradecí mucho, pero yo sabia que eso no iba a ocurrir. Las mujeres conocemos nuestro cuerpo y sabemos cuando si y cuando no.

Pues pasados los años ese niño no nato quedó en mi interior, iba creciendo como un fantasma, yo me imaginaba como hubiese sido a los 10, a los 20, a los 30, su primera visita al dentista, cuando fue a la universidad….

Inconscientemente elegí parejas que, o ya tenían un hijo y no querían mas, o no les gustaban los niños, como me pasaba a mi.

Ser mujer no significa tener que ser madre si o si porque tienes ovarios. En el siglo XXI y en occidente, tenemos la capacidad de elección si queremos tenerlos o no.

Pero ese bloqueo con ser madre o no, me trajo problemas con mi energía femenina creadora, ahora con el tiempo y terapia lo he ido entendiendo mejor.

La energía femenina está en hombres y mujeres, es creadora, receptiva,oyente,amorosa. Es tan impresionante, que redescubrirla ha sido una de las cosas mas maravillosas para mi.

El mundo necesita de la energía femenina,que como yo, lleva mucho tiempo negándola.

Sensible

Algunas veces no quiero que acabe el día, tengo miedo de comenzar el siguiente. Por la mañana no quiero levantarme, pero lo hago.

Mi terapeuta me dijo que tenia que invertir esa situación, levantarme pronto y acostarme pronto, así tendría ganas de levantarme y estaría cansada a la hora de dormir.

En algunas ocasiones lo consigo, me levanto a las siete y media y a las diez me estoy acostando. Otras veces me levanto a las ocho y no soy capaz de acostarme antes de las once y media, araño minutos en tonterías, cualquier cosa me entretiene, mientras que sea exterior.

Soy muy introspectiva pero algunas veces me canso de mi misma, de mi sensibilidad, de llorar por todo, de sentir el dolor del mundo, no lo soporto.

Entiendo a todos los artistas que se drogan, kurt cobain, Antonio Vega y tantos otros. Eran personas con una alta sensibilidad, PAS lo llaman ahora,ellos se evadían porque no la soportaban. Hay muchas formas de drogarse hoy en dia, ya no hace falta alcohol ni otros estupefacientes, las redes sociales son una droga muy dura, se me puede pasar una hora y solo he visto a gente haciendo pasos de baile.

Es importante canalizar tu sensibilidad, ellos lo hacían cantando y componiendo,yo lo hago escribiendo, me lo dijo mi otra terapeuta, si, tengo dos.Una me ayuda con la mente-espiritu y el otro con el cuerpo-mente, entre los dos hacen una simbiosis perfecta.

A parte de mi sensibilidad tengo una mente rumiante, como las vacas, una idea puede estar dando vueltas y vueltas como la bola de paja en la boca de las susodichas.

Por ahora no dejo de escribir, mejor que las palabras estén en el folio que en mi cabeza, escribo con las tripas como Garcia-Alix hace con sus fotos, aunque no soy tan presuntuosa, no me van a dar un Pulitzer por escribir mi vida en un blog, pero al menos me desahogo.

Cuando releo lo que he escrito me digo que es muy personal, es como ir desnuda por la Gran Vía, puede ser que la gente piense que al exponerme soy mas vulnerable, y es todo lo contrario, cada día soy mas fuerte.

Pandemia

Dicen que estas curada cuando cuentas algo traumático para ti y ya no lloras. Yo ya apenas lloro cuando cuento como pasé el confinamiento, “confitamiento” para los que no pararon de hacer bizcochos, pero ese no fue mi caso.

Llevaba un mes en Barcelona y 3 días antes de que cerrasen el chiringuito mi pareja y yo fuimos a ver a su hijo a las Palmas de Gran Canaria, y al volver el 14 de marzo las aerolíneas decidieron prescindir del asiento del medio de los aviones para mantener la distancia de seguridad y dejar a medio pasaje fuera en la puerta de embarque, apelotonado y sin mascarillas.

En el momento que mi pareja me dijo que me había quedado sin asiento se me cortó el desayuno y me fui corriendo al baño del disgusto.

Pues ahí estaba yo en la puerta de embarque con cientos de pasajeros cabreados y bien juntitos, quejándose de que porqué no podían subir a su avión. El ya estaba sentado en su asiento y yo con una calma inusual en mi, le dije que todo iba a ir bien.

Oí a una chica decir que había visto a una francesa enseñar su billete electrónico impreso y que le habían dado un nuevo asiento, pues yo ni corta ni perezosa hice lo mismo, y pasé la pasarela como en algún concurso que ahora no me acuerdo. Nunca había visto despegar así un avión,según subimos se cerraron las puertas y se puso en marcha, solo le faltó hacer ruedas, por lo visto estaban cerrando el espacio aéreo y no querían perder mas tiempo.

Y ya al regreso me encontré en un piso que no era mio, encerrada, sin trabajo y sin saber que hacer. Mi pareja trabajaba en una empresa química que hacía los geles hidroalcohólicos y al ser un producto de primera necesidad no paró su producción. El no sintió el encierro, solo el estrés de no parar de trabajar,hizo mas horas que el Sol.

La palabra que puede definir todo ese tiempo es espera. Me pasaba el tiempo esperando,a que pasasen las horas, a las 5 que empezaban los programas de reformas en el canal Dkiss, que me los tragaba todos,esperando a que se acabase todo y poder ir a ver a mi familia y a que regresase de trabajar mi pareja, Fui incapaz de hacer gimnasia,cursos,todo lo que decía la gente que hacía, yo me ponía y el 2º día ya me había cansado,me sentía bloqueada.

Como en “cruz de navajas” yo era Maria la que se quedaba con ganas pues Mario llegaba cansado y se acostaba pronto,que por un lado era totalmente lógico, si te has pasado todo el día currando. Pero yo, que llevaba todo el día sola, me sentía una sola acompañada. Yo entendía su situación pero nunca sentí que él entendiese la mía, o al menos no me lo expresó.

La pandemia sirvió como acelerante para muchas relaciones, lo que podría haber descubierto en 3 años yo lo descubrí en 1.

Tengo que decir que yo no tengo miedo a la soledad, me lo paso muy bien conmigo misma pero cuando te obligan y estas en un lugar en el que no te sientes cómoda, es otra cosa.

Pasado el tiempo y de contar tus penas a tus amigos por aquí y por allá, lo que me pasó,ya no lo veo tan grave.

Lo que si es para reflexionar es,todas las personas que no han contado su historia, que han estado encerradas con sus maridos o mujeres y los niños en 40 m²,eso si es un drama.

Quieren aprobar una ley de salud mental y espero que salga adelante, la considero absolutamente necesaria, son tantas historias que no se han contado, tantos sentimientos reprimidos ,que no sé por donde va a reventar la cosa y no se sabe que pasará en el futuro con las personas que no han podido superar ese periodo, porque simplemente lo omitieron y siguieron hacia delante por que su drama aun no ha acabado.

Cuando el tiempo te para

En un principio creí que fui yo la artífice, que tomé yo la decisión de todo, yo dejaba mi trabajo y mi vida en Madrid, que me enamoraba y me desenamoraba,y que yo decidía la hora de volver. Que equivocada estaba.

Cuando decidí volver a mi casa, a mi hogar, creía que a golpe de varita todo volvería a ser como enero de 2020 y no se puede volver a pasar por el mismo rio, ya no eres la misma agua.

El universo me tenia preparado una sorpresa y me dijo, no vas a volver a tu rutina laboral, no vas a volver a hacer lo mismo que antes, vas a trabajar en ti, a ser tú,de una santa vez.

Soy un poco testaruda y me cuesta caerme del burro, pero me caí y vaya golpe. Y me enfadé y di patadas a las ruedas mientras mi madre me cantaba : “yo quiero un tebeo, yo quiero un tebeo, si no me lo compras rabio y pataleo” ¡ Dios! Que rabia me daba.

Y entre pataletas y lloros me di cuenta que si o si me tenia que hacer cargo de mi misma, de lo que realmente quería ser, de como quería sentirme y verme.

Y el universo me despojó de todo lo que no me hacia falta y yo creía que si, me volvió minimalista a la fuerza.

Nada mas llegar a Madrid me puse a tirar todo, ropa vieja mía y de mi ex, como las locas.A moverme de acá para allá, a salir andar al campo como vaca sin cencerro (frase de mi abuela) y de repente una noche a oscuras, !zas¡, me llevé con el dedo pequeño del pie el canapé de la cama, ¡ Ayyyy que dolor!

Pues ni andar ni a la puerta de la calle podía, luego resultó que cuando fui al medico me lo había roto y que se me estaba curando solo, menos mal que me vendé yo misma los dedos porque si no se me hubiese quedado el dedo mirando a Cuenca.

Ese fue el primer toque.

El segundo fue cuando quise volver a mi trabajo, había pedido una excedencia y pensé que podía volver cuando yo quisiera, pues no. Que yo la había pedido en febrero y que hasta que no se cumpliese el año nada. ¡ Estábamos en mayo! y yo me dije ¿ Y ahora que hago?

Pues de rabia tiré el canapé y eché el colchón al suelo,tuve que esperar a estar mejor del pie, claro. Descubrí que tampoco se duerme tan mal y yo que soy de dar muchas vueltas me di cuenta que ahora no sonaba nada, antes eso parecía un barco pirata en una tormenta.

Y me puse a vender cosas, la mesilla, trastos viejos que tenía por ahí… Luego me he dado cuenta que no hay que pasarse con esto del desapego.

Continuara….

Salto al vacío

Me acordé en estos días de una películas que vi hace tiempo, Revolutionary Road, tenia el gancho de los actores, Leonardo Dicaprio y Kate winslet que no se reunían desde que grabaron Titanic.

No quiero destripar nada, por si alguien no la ha visto. Va de un matrimonio que como todas las parejas empezó muy bien, con sus sueños en común, sus proyecto de viajes, pero el tiempo y la monotonía los puso en su sitio y para resolver esa crisis tendrían que tomar un cambio radical en sus vidas…. Y hasta aquí puedo leer.

En todas las parejas cuando ya se lleva un tiempo juntas, se suele producir una crisis como prueba de fuego, la historia está si pasas esa prueba o se disuelve el acuerdo.

El amor es confiar el uno en el otro, es un salto al vacío unidos de la mano, si hay dudas todo falla.

En mi caso las pruebas de fuego acabaron mal, quizás el amor no era tal amor y había mas necesidad y apego que otra cosa, pero, benditas crisis que te quitan la venda de cupido de los ojos y ves la realidad.

En el caso de mis padres, que los recuerdo siempre en crisis… hubo una muy importante, cuando eramos pequeños, mi padre se quedó sin trabajo y los trabajos que encontró eran muy precarios. Mi madre que según se casó pasó de trabajar a sus labores, osea casa e hijos, le propuso a mi padre volver a trabajar. Fue un duro golpe para la masculinidad de mi padre, que era el que traía los “ mamuts” a casa, pero tuvo que ceder y mi madre empezó a ganar un sobresueldo en un taller de costura.

Quizás su crisis matrimonial no se resolvió, pero el hogar que ellos habían formado se mantuvo en pie, y estoy segura que el amor que ellos sienten hacia mi y mis hermanos les ha llevado siempre a tomar la decisión correcta.

Alas rotas

Me crié en un nido de alas rotas, se las fueron partiendo los unos a otros de generación en generación, solo se unían con otros alas rotas,es lo que vi desde que nací.

No les juzgo, normalizas lo que ves en casa y te parece que eso es lo correcto, creces con ese miedo e inculcas a tus polluelos que volar es malo, que te puedes caer y hacer daño, que si otros vuelan felices es porque han tenido suerte.

Y así crecí, pero yo siempre he querido volar, y eso no estaba bien visto en mi clan, una vez tras otra me cortaron las alas cada vez que hacia el intento, ellos pensaban que lo hacían por mi bien.

Pero como Ícaro salí al exterior y volé muy alto, hice piruetas y todo, pero me faltaba técnica, no me la habían enseñado y acabé como el hombre alado de la calle Milaneses empotrada contra un edificio. Y ahí me estaban esperando, para decirme que ya me lo avisaron. Pero yo soy muy testaruda y he tenido muchos vuelos accidentados.

Y siguiendo la tradición hice nido con otros alas rotas, que inconscientemente también tenían ese miedo y me lo transmitían a mi, y me cortaban las alas como hacia mi familia, en cuanto me asomaba a la ventana.

Pero saturada de tanto sufrimiento y quebranto me cansé, volví a mi nido unifamiliar e hice como la metáfora de las águilas que se retiran cuando se encuentran con sus miembros envejecidos y débiles, se arrancan las plumas, pico y uñas esperando a que le salgan de nuevo, y como los niños a los que les castigan a la habitación de pensar, me quede ahí, pensando y esperando mi renacimiento cuan Ave Fenix.

Ahora estoy creando cimientos a mis castillos en el aire y citando a Alberto Cortéz,quiero volar como las gaviotas,libre en el aire, por el aire libre y los demás mirando desde el suelo, se quedaran guardando la cordura.

Desnudos

Hay muchas formas de desnudarse, la mas habitual y fácil es quitarse la ropa, luego viene en donde te la quitas y delante de quién. Hay muchos matices al respecto.

Luego está el desnudo emocional, este no es tan fácil,porque algunas veces lo haces con alguien muy intimo y otras no eres capaz ni de desnudarte tu solo y te quedas con el corazón encogido de frio y para eso no hay edredón ni mantas que valgan.

Desnudarse emocionalmente cuesta, es duro, pero para mi es absolutamente necesario, es mostrarme al mundo. Es cuando las mujeres de cáncer de mama se fotografían y enseñan sus cicatrices, esto es lo que hay y así me muestro.

No lo sé si ayudaré a alguien con mis escritos, en principio no es mi intención pero si lo hago ,me alegraré mucho. A lo mejor ayudo a la gente a quitarse el albornoz de su corazón, me lo imagino en un sofá viendo películas románticas y comiendo dulce como en Bridges Jones.

Me acuerdo de la película “en la cuerda floja” donde conocí a Johnny Cash,antes creía que “voy de negro” era original de Loquillo ( si,es triste pero así es).Hay una escena al comienzo, donde él consigue su primer contrato para grabar y le dice a su mujer emocionado que cantó sus canciones mas intimas en la prueba, se desnudó, se mostró tal y como es, sin pensar si eso puede gustar o no.

Hay desnudos difíciles de ver, deformidades, gordura,cicatrices ¿por qué son difíciles? ¿quizás nos vemos reflejados? Con las palabras ocurre lo mismo, cuando sacas todo lo que llevas dentro hay personas que se ven en el espejo por primera vez y les duele. Solo hay dos opciones o rompes el espejo y continuas con tu mente hecha añicos o miras con descaro y te dices – me siento reflejada y no me gusta verme así, quiero cambiar o no,eso ya es muy personal de cada uno.

Y de eso se trata, de levantar la cabeza de mirarte a ti misma,desnuda, bella,orgullosa y decir, así soy yo.