Willkommen, bienvenue, welcome…

Ultimo día del 2021, si me llegan a contar el 31 de diciembre del 2020 lo que ha ocurrido este año digo: ¡ venga ya ! No me hubiese creído nada.

Empezar por decirle al 2021, gracias. Gracias por todas las cosas que he aprendido, que me has mostrado, algunas veces no has sido muy sutil, pero…. Tenia que quitarme la venda de los ojos aunque fuese a mamporrazos.

No quiero caer en los tópicos de que el 2022 sea mejor, y todas esos rollos, no. Prefiero decir que si el año que empieza trae lecciones, que sean mas suavecitas, pero mas excitantes, que a mi me va la caña.

Esta noche aunque estemos en casa y no salgamos,( que ya estar en casa con las personas que queremos es suficiente), no deja de ser una noche especial. Hacemos propósitos nuevos, no cumplimos la mitad de ellos, pero lo importante es la ilusión y mantener la esperanza, y eso si que suena a topicazo.

Es como cuando te compraban los libros de texto, su olor a nuevo, sus hojas impolutas, y a los 3 meses los tenias destrozado y los tirabas por cualquier sitio. Y el año siguiente estabas deseando tener esa misma sensación.

Bienvenido 2022, traigas lo que traigas, seguro que lo que nos enseñes, lo agradeceremos siempre.

Y en el reloj de antaño como de año en año….

Como hemos cambiado

Decía Bunbury: » Hace tiempo que ya no te veo ¿ habremos cambiado? probablemente, si»

Soy una nostálgica de los 90,lo sé.

Tenemos amigos de la infancia, del Instituto, del trabajo,cuando te das cuenta, echas la vista atrás y hace más de 20 años que conoces a alguien. Son muchos años, y durante ese tiempo pasan muchas cosas. Tus ideas pueden cambiar o mantenerse, el aguante y los límites varían, y mucho. Y en una conversación te das cuenta que lo que tenías en común ha desaparecido y discrepáis totalmente en muchos temas y en cosas que para ti son importantes el otro las ningunea o directamente le quita importancia. Me entristece llegar a estas conclusiones, pero las cosas hay que aceptarlas como vienen y ya está.

En estos tiempos es fácil poner excusas, la distancia, las restricciones, mil cosas que hacen que se te quiten las ganas de mandar un mísero mensaje de WhatsApp y se va abriendo un abismo y esa amistad se apaga como una vela.

Y te pones a pensar y te dices, por un lado mi esencia sigue intacta pero por otro, te haces viejo de repente, sin arrugas en la frente pero con ganas morir….. ¡¡Joder!! Parezco a mi madre que le salen canciones cada vez que le vas a decir algo.

Memoria selectiva

Si no me acuerdo no pasó. Esa es una frase que se la he oído a muchas amigas y es mas antigua que la canción de Thalia.

Si alguien se emborracha solo con alcohol,al día siguiente se acuerda de casi todo, a no ser que te desmayes por un coma etílico. Nunca me ha pasado, solo he llegado a mi casa y se me han caido 3 veces las llaves antes de meterlas en la cerradura.

He tenido amigas que al recordar lo de la noche anterior dicen : Tía de eso no me acuerdo. ¡ Mentiraaaaaaaagggghhh! Me podría quedar afónica gritándolo. Que te de vergüenza cuando te morreaste con medio bar y te subiste encima del altavoz vale, pero de ahí a que no te acuerdes…

Se pueden tener pequeñas lagunas mentales, como cuando estas meando en un bar y estas con el bolso colgado del cuello, con una pierna sujetando la puerta porque no había pestillo, haciendo equilibrios para no tocar la tapa del water y te quedas medio dormida con la cabeza apoyada en la puerta, y no sabes cuanto tiempo has pasado en esa posición,pase.

Y entro en modo confesiones, que aquí cambio el nombre del blog a memorias de un bizcochito borracho (en otra ocasión contaré de donde viene eso, pero ir pensando muy mal…)

Si, confieso que ha habido sábados que me he bebido hasta el agua de los floreros, y al día siguiente también me la he bebido, se necesita mucha agua para pasar la resaca.

Mis primeros pinitos con el alcohol empezaron con el martini con limón, pasando por el Cua-cua (licor 43 con cointreau, asqueroso,no lo probéis) después al whisky con cocacola y cuando el olor de este me recordaba a la resaca del domingo, me pasé al ron añejo, también con cocacola. Después los mojitos, caipiriñas, etc. El modus operandi como habéis visto, es cambiar de licor cuando este te recordaba al vómito de las 5 de la mañana.

Ya no bebo. Solo de forma ocasional, un poco de vino blanco en la comida y ya. No me gusta recordarme en esos estados lamentables.

En una cena de empresa estuve bailando como una loca toda la noche, al día siguiente, un compañero iba diciendo por ahí que vaya pedo llevaba. Fui a él y le dije: si estuviese pedo no hubiese dado dos pasos de baile sin dar un traspiés, puede haber diversión con una cerveza cero-cero.

Como dice el Gran Wyoming,” el alcohol me debe mucho, me he gastado mucho dinero en él.”

Y es que encima está carísmo, aunque hace años que no me tomo un cubata, la ultima vez ya rondaba los 10 euros.

Hizo su labor, me sirvió para desinhibirme, me daba el empujón para hacer las cosas que no me atrevía a hacer sobria.

Ahora no lo necesito, hago lo que quiero de forma serena, y lo disfruto más.

Por eso sé,que solo con alcohol no tienes perdida de memoria al día siguiente, te puedes arrepentir de cosas que digiste, que normalmente siempre se las decías a las personas que mas te importaban.

De cosas que he hecho no me arrepiento, casi me arrepiento mas de las que no hice por el que dirán, porque al final lo hagas o no, te van ha decir que eres una puta igualmente. Si te lo van a llamar, que lo hagan con razón.

Desapego

Dentro de nosotros habita un universo. Somos nuestro propio dios, labramos nuestro propio destino. Nacemos sabiendo que vamos a morir. Amamos sabiendo que vamos a perder. Y si no sigues estas reglas estas jodido.

Si crees en lo externo, que va a venir un dios a solucionarte los problemas, aferrarte a las cosas, posesiones materiales y atar al amor para que nunca se vaya de tu lado solo tendrás dolor y sufrimiento.

Cuesta llegar a este punto, y no, no he llegado al nirvana pero darte cuenta de estas cosas, es salud para tu mente.

Hay una frase que se repite en todas las páginas de espiritualidad : Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Es fácil decirlo y no tanto comprenderlo.

Cuando llevas un tiempo suficiente en este mundo, ves como las personas que están a tu lado un buen día desaparecen de forma física, pero siguen apareciendo en tus sueños y las sientes.

El dinero es una forma de tener una vida mas cómoda pero a la hora de la verdad, no sirve para nada y enmascara la felicidad, eso si, lo hace muy bien.

Antes me obsesionaba mas por temas materiales, casa, coche, trabajo. No digo que no me importen, pero hay que darles la autoridad justa.

Y el amor, ¡ahhh , el amor !. Todavía no sé si me he enamorado alguna vez, pero por mucho daño que me hayan hecho, no deseo el mal a ninguna persona que haya estado conmigo. A algunas las deseo que estén muy lejos de mi y no volverlas a ver en la vida y a otras moriría por volver a miralas a los ojos. Pero no tengo el control sobre eso.

Cuando he creído querer a alguien, cada pelea, cada desacuerdo me daba una angustia infernal, hacia todo lo posible para que esa persona no me abandonase, no se fuese de mi lado. Pero a la larga me he dado cuenta que si la persona se quiere ir se irá, sin no te vas tu antes. Y hagas lo que hagas, las discusiones hay que solucionarlas y no ceder aun sabiendo que la otra persona no tiene la razón y sentir que te la está imponiendo.

Tanto en la amistad como en el amor, si este sentimiento es sincero, llega un momento que hay que enterrar el hacha de guerra y fumar la pipa de la paz. Nadie tiene la razón absoluta, y sopesar entre quedar como balsa de aceite o pararte a pensar que puedes perder esa amistad es una buena razón para que el frágil lazo que une a las personas no se rompa.

Vivir con desapego es la mejor forma de vivir en equilibrio, naciste desnudo y de la misma manera dejarás este mundo.

Hay un proverbio que dice : Cuando acaba la partida, el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Bajar la guardia

Le conocía de oídas, estaba siempre de baja, creo que tenía cáncer pero no sé de que clase,llevaba mas tiempo en la empresa que los propios jefes.

Cuando le conocí fue como ver a un pavo real, un afrocubano de mas de metro ochenta pavoneándose con las compañeras, no daba palo al agua, solo contaba sus historias con sus amantes, pollas por aquí pollas por allá. Ellas estaban encantadas de escucharle y él de ser el centro de atención.

Le vi muy pocas veces, a lo mejor en un mes aparecía un día. Le pagaban por el inglés, en una ocasión le pase a unos clientes y fue peor el remedio que la enfermedad, no sé que coño les contó, pero no me solucionó nada.

Uno de esos días que se dejaba caer por la oficina me lo crucé camino al baño. Le saludé y me sonrió con una mueca.

Debió de bajar la guardia pero, vi en sus ojos el miedo, pánico mas bien, no sé a que, a la vida, a la muerte, no lo sabré nunca.

En ese instante, se mostró tal y como era, solo lo pude ver yo, sin mascaras, sin plumas. Solo un hombre aterrorizado consigo mismo.

Carta a mi padre

Querido Papá,

Te escribo esta carta porque ya estás muy mayor para recibir esta información verbalmente, aunque no creo ni que la entendieses antes, con lo cual, menos la entenderás ahora.

Tu relación con Mamá me jodió mi vida amorosa, de manera inconsciente buscaba a hombres como tú, obsesivos, celosos, manipuladores y controladores.

Después de 2 relaciones fallidas ya me he dado cuenta del patrón. Como tengo la luna en Tauro, soy un poco terca y lenta para enterarme de las cosas, pero creo que esta vez ya he aprendido esta lección.

Papá, tengo casi 49 años, deja de decirme lo que tengo que hacer, de preguntarme a donde voy y con quién. No tengo ni puta gana de darte ninguna explicación. Mamá no me pregunta y yo le cuento lo que me apetece y a ella le parece bien. Deja de intentar controlarnos a todos, tienes 88 años y apenas te controlas tu pis, como para controlar a otros.

Sé que es triste darte cuenta de que te haces viejo, que ya no eres el ordena y mando de la casa y que cada uno vamos a nuestra bola. La única que te soporta es Mamá, no sé si por esa idea judeocristiana de que le harán un hueco en el reino de los cielos…

Y te quiero decir esto, porque quiero ser feliz.Te soy sincera, me ha costado mucho quererme a mi misma y no quiero dar marcha atrás.

No quiero dar explicaciones a nadie, vivo muy feliz sola, si entro y salgo es cosa mía y ningún hombre me va a decir lo que tengo que hacer o tengo que ponerme, nadie me va a controlar y nadie me va a hacer sentir pequeña. Ya no.

Mi pequeña Miss Sunshine

Mi querida Ana, como me gustaría abrazarte y decirte que eres excepcional, creativa, divertida, dulce. Ahí estas jugando con tus muñecas, inventándote historias, evadiéndote de una realidad que no te gusta. Vives en un piso pequeño y compartes habitación con tu hermana, eso no es problema,pero la pared que separa el salón de tu habitación es de cristal, como tu corazón. Quieras o no,lo oyes todo, lo bueno y lo malo.

Mamá ya te ha avisado varias veces de que te pongas a estudiar, que vendrá tu padre y pondrá la tele. Tu sigues en tu mundo de fantasía.

Papá llegó, se sentó en la mesa y puso el futbol a todo volumen. Ahora si que no vas a estudiar, ese ruido te atrona la cabeza.

Le quieres preguntar algo y él sin prestarte atención te dice que no. Fin de la cita.

Mamá es muy cariñosa, te abraza,te consuela, pero no sabe que responder a muchas de tus preguntas incomodas, todas las cosas que no entiendes de los mayores. Ella calla, y tu crees que hay algo malo en ti, ya que sientes que nadie te defiende de las cosas que te dicen los mayores.

En el barrio en el que vives no es seguro, ves desde la ventana de tu habitación como una ambulancia se lleva a dos yonkis en camilla, todavía tienen la aguja clavada en el brazo. Mamá no te deja salir sola a la calle, no juegas con otros niños.

Te enseñaron que a los mayores no se les responde, pero no te dijeron que te defendieses si dicen algo malo de tu familia. Ya no quieres ir a casa de una compañera del colegio que vive cerca de casa. Antes ibas a su casa y hacíais los deberes juntas, no entiendes porqué su madre te hace desprecios y comenta que tu padre está todo el tiempo en el bar en vez de buscar trabajo. Se lo dices a Mamá y ella calla. No entiendes nada y te preguntas porque cerraron la fábrica donde trabajaba tu padre.

Cuando llega el verano te vas con la abuela y los tíos al pueblo, estas sola con ellos, no sabes porqué tus hermanos y tus padres se quedan en Madrid. Mas tarde sabrás que tu hermano sigue teniendo clase hasta Julio, y que tu padre tiene que trabajar y hasta que no tiene vacaciones no puede venir.

La abuela es buena, cuida de ti, te da de comer cosas ricas y otras que coges a escondidas. En la siesta te aburres mucho, juegas con los cacharritos en el patio, pero estas entrando y saliendo de la casa y a las puertas le hace falta un poco de 3 en 1. La vida vuelve a las 6 de la tarde, tu abuela te dice “¡ Que siesta nos has dado!”.

Eres traviesa, mueves cosas y tienes manitas de plata, hasta que no se te cae algo de las manos o lo rompes no paras. Eres torpe, como tu padre, tu tío te lo dice en cuanto tiene ocasión. Yo le quiero pero me enfado con él, no tiene que meterse con tu padre, pero callas y no dices nada.

Sabes mi niña, te voy a contar algo, dentro de muchos años, serás una mujer, con su casa, su trabajo y su independencia. No te voy a decir que todo va a ser color de rosa, te mentiría y a ti el color rosa nunca te ha gustado. Pero vas a aprender muchas cosas, te las enseñará la vida más que el colegio. Y ya no tendrás que callarte si dicen algo que no te gusta, y si rompes algo, lo tiras a la basura y punto.

Muchas vidas

Hace poco me leí 2 libros de Brian Weiss, un psiquiatra Estadounidense. En ellos habla de como gracias a la regresión por hipnosis podemos recordar vidas pasadas y curar traumas físicos y psíquicos que supuestamente eran de esas otras vidas. Su teoría es que, tenemos una sola alma que ha transitado por muchos cuerpos, y que al nacer olvidamos esas vidas pasadas y volvemos a este mundo a superar las lecciones que no pudimos aprender anteriormente. Es como si repitieses curso pero sin acordarte que el año anterior suspendiste matematicas y este año vas de culo y no sabes por qué.

Para la mayoría de las personas esto es una locura, yo lo veo factible, pero nunca me han hecho una regresión y no lo puedo corroborar.

Muchas veces he soñado que era hombre,otras un chaval adolescente y que vivía en otras épocas pero, ¿ hasta que punto esto puede ser cierto? Me considero una persona con mucha imaginación y me temo que puede ser producto de mi mente.

De lo que sí puedo hablar,es de lo que me respecta en esta vida. He cambiado tantas veces de casa, ciudad, amigos que de repente desaparecen, amores que vienen y se van. Siento que, sin cambiar de cuerpo, he muerto y he renacido en diferentes ocasiones.Por lo que sé, esta es la única vida que tengo, y la tengo que aprovechar,con las lecciones que he aprendido y las que me quedan por aprender.

Si cuando me llegue la hora, que espero que sea dentro de mucho, un ser Supremo me pregunta si quiero volver a este mundo, le diré que no. No quiero volver a ser niña, adolescente, adulta… ¿ pasar otra vez por todo eso? ¡ Ni de coña!

Que vengan las lecciones que tengan que venir pero a mi, en este mundo loco, que no me esperen, no pienso volver.

El espectáculo debe continuar

En los años 80 habían unos payasos que se llamaban los Hermanos Tonetti y uno de ellos se suicidó, yo tenia 9 años y la noticia me impactó mucho. A mi corta edad tuve que entender que la gente que hace reír no siempre está alegre, incluso todo lo contrario,como le pasaba a este hombre que llevaba algún tiempo con depresión.

Desde entonces los payasos me ponen muy triste.

Hay una opera que interpretó Pavarotti en la que también el protagonista es un payaso y tiene que ponerse su maquillaje y actuar, cuando lo que tiene es el corazón roto.La canción es “Vesti la Giubba” y dice: Ríe payaso, sobre tu amor destrozado. Cuando la escucho se me ponen los pelos como escarpias.

De todos es sabido el suicidio de Verónica Forqué, ahí se vio como el mundo del espectáculo, en este caso la televisión, es como un circo romano, cuanto mas sangre mas emoción.

Ella misma decía que las pastillas no eran la solución,que solo encubrían el problema. Desde el 2014 la pobre iba de cabeza hacia el precipicio, su divorcio, la muerte de su madre, su hija viviendo en otro país… Ya no es cuestión de a quien echar las culpas, por que lo primero que aprendes cuando vas a terapia es a responsabilizarte de tus propios problemas y del control que ejercemos en ellos. Cierto es, que, cuando le ocurre esto a una persona conocida impacta más, se hace más visible.

Nunca he entendido el tabú de este país con el suicidio, nunca se dice nada de él en las noticias, es como si no existiera. Que no hablan de ello por el efecto llamada, dicen. Vaya lumbreras a quien se le ocurrió semejante tontería. Porque el vecino de arriba se suicide no lo voy a hacer yo, tengo muchas cosas que hacer en esta vida.

Me entristece que sea de esta manera, pero la notoriedad de este evento hace que nos planteemos que estar deprimido es mas normal de lo que la gente cree y algunas personas tienen muchos motivos para estarlo, perdida de empleo, de la casa, familiares fallecidos. Y aquí seguimos, estoicos, como si no hubiese pasado nada. Luego extrañamente, nos empieza a doler la espalda y no sabemos de qué.

Lo que no dice la boca lo somatiza el cuerpo, si tu tienes una carga muy pesada, de la que no hablas a nadie, esa carga se hace literal, te duele la espalda de llevarla, como si fueses Atlas llevando la bola del mundo. Y cuando hablas y sueltas ese problema,sueles decir,¡ Que carga me he quitado de encima!

La terapia es necesaria, dejemos de estigmatizarla. No hace falta que estés deprimido, no hay que llegar a esos extremos. Pero si tu situación laboral no te satisface, si tus relaciones de pareja son una mierda y siempre acabas con el mismo tipo de hombre, si te llevas con tu padre o tu madre a matar o si no te hablas con la mitad de tu familia, pues a lo mejor, te lo tienes que hacer mirar.

Todos tenemos derecho a tener la mente sana y ser felices por nosotros mismos.

Invierno

Es tiempo de poda.

Todas las hojas han caído,los árboles ya comenzaron su largo letargo que mantendrán hasta finales de marzo.

En enero de 2021 la borrasca Filomena hizo muchos estragos en muchos jardines y patios, todos dijeron: no estábamos preparados.

Yo no estaba en mi casa cuando ocurrió, todavía vivía en Barcelona. Se congelaron muchas plantas, algunas las pude recuperar poniéndolas mucho amor y el laurel que tengo en el patio de atrás se partió en 2.

Tuvieron que ser mi hermano y mi madre los que terminasen de romper las ramas para sanearlo y después convertirlas en haces para poderlas tirar.

Todos sabemos que el 2020 fue duro, y el 2021 tampoco ha sido nada fácil. No estábamos preparados. Ni para el virus, ni para el encierro, ni para el impacto que supondría en las relaciones con los demás, ni con nosotros mismos. Años maestros los llaman.

Pues como decía al principio, es tiempo de podar. Y como hay un hombre que predijo la borrasca este año y dice que el año que viene va a haber otra muy similar, he decidido podar una gran rama del laurel que daba encima del tejado. Esa ya no se parte.

La naturaleza y la vida de los humanos van de la mano, la gente de la ciudad está muy desconectada de esto, pero, no hay nada mejor que una gran nevada para despertar, y empezar a observar los daños causados y porqué sucedieron.

Nos cogió de sopetón, los arboles perdieron muchas ramas, y los humanos perdimos también, pero a nivel interno. En mi caso tuve que tomar decisiones muy drásticas, corté ramas de mi corazón que ya no tenían hojas y sus frutos eran amargos. Seguro que el árbol siente dolor por esas pérdidas,pero sabe que cuando llegue la primavera o esa borrasca que vaticinan, va ha estar mas ligero y habrá cogido fuerzas para renacer en primavera.

Bienvenido 2022, seguro que traerás muchas lecciones, pero esta vez,estaremos más preparados.